¿De dónde vienes?
Soy de Róterdam, Países Bajos. Y también de Amberes, Bélgica, donde viví mucho tiempo. Desde finales de los 90 estoy “zu Hus” en Colonia, y de aquí ya no me voy.
¿Cómo empezaste a hacer tours por las cervecerías en Colonia?
Me encanta la ciudad, su gente y sus historias. Sus edificios feos y sus innumerables tesoros culturales, la Kölsch y las canciones kölsch. Como guía, al menos puedo compartir y transmitir algunas facetas de este amor, y además yo mismo sigo aprendiendo cosas nuevas una y otra vez.
¿Por qué te gusta tanto guiar a la gente por las cervecerías de Colonia?
¡No hay nada mejor que poder unir a la gente y a Colonia con una Kölsch o dos!
¿Qué anécdota o historia te gusta contar especialmente?
La historia de San Pedro de Milán: santo patrón de los cerveceros de Colonia, protector contra los dolores de cabeza y quien da nombre al Pittermännchen.
¿Qué hace que Colonia sea especial para ti?
“Et kölsche Jeföhl.” Me emociono cuando oigo Stammbaum, Veedel o Stääne: lo que se canta en estas canciones existe de verdad.
¿Qué hay que ver en Colonia (además de la catedral)?
Los vestigios de los romanos y las iglesias románicas, por ejemplo San Andrés, la iglesia patronal de los cerveceros de Colonia.
Dato curioso sobre ti
En realidad, prefiero beber vino…

